*
Una canción de fondo. El papel continúa en blanco, la taza de te ya bastante fría. Y ella con un universo de imágenes girando, agitandose y superponiendose de manera caprichosa. La canción, la hoja en blanco, las hebras de un amor que no fue. La hoja en blanco. La hoja en blanco otra vez. Y un rostro, un rostro que late cada vez mas difuso, que con arolladora fuerza viene a desvelarla noche tras noche. Que le recuerda quien fue. Y quien era ella tambien. Cuantas veces había sido ella en aquel entonces...
La hoja continuaba en blanco. Y ella llena de palabras, de tinta azul en los dedos y el corazón.
Con el sol en el ropero, esperandolo repleta de otoños y de canciones de los días que se fueron...
lunes, 10 de agosto de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
* lado b
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Los espejos, con sus mentiras y sus caricias. Las horas que pasean frente a nosotros con sus premios consuelo. La ciudad (cada noche menos desnuda) con sus taxis, sus coreografías, sus pilotos grises, sus filias y sus fobias. El amor que se tomó unas vacaciones...
Y de este lado de la ventana, una máquina de escribir Olivetti gimiendo óxido, juntando historias del suelo, rearmando pedazos de cuentos de amantes, de puntos suspensivos, de mujeres y hombres de alas rotas, de últimos tangos en cualquier parte, de otoños y sillas vacías que ya no preguntan por nadie...
(ni siquiera por vos)
Los espejos, con sus mentiras y sus caricias. Las horas que pasean frente a nosotros con sus premios consuelo. La ciudad (cada noche menos desnuda) con sus taxis, sus coreografías, sus pilotos grises, sus filias y sus fobias. El amor que se tomó unas vacaciones...
Y de este lado de la ventana, una máquina de escribir Olivetti gimiendo óxido, juntando historias del suelo, rearmando pedazos de cuentos de amantes, de puntos suspensivos, de mujeres y hombres de alas rotas, de últimos tangos en cualquier parte, de otoños y sillas vacías que ya no preguntan por nadie...
(ni siquiera por vos)
domingo, 12 de julio de 2009
This is not a love song -
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Justo aqui, donde todo empieza y donde todo termina. Estas a centímetros, a la orilla de un beso, y nada de lo que digas de aquí en mas podrá quitarme esa imagen de la retina, solo yo se la cantidad de veces que te maldije, las ocasiones en que rogaba a la ciudad entera que te hiciera desaparecer, deseando que te esfumaras tras alguna mujer con perfume a besos robados, que te quitara ese empeño en hacerme sonreír, en hacer que todo adquiera la dimensión de la ironía, del absurdo, de la magia del no entender, de las cosas que no tienen ni tendrán jamás principio ni fin…
Hoy ya lejos, y trayéndote a mi como un recuerdo gris (pero aun perfumado) te nombro, y le grito a la ciudad que me equivoco a veces, y que nada fue en vano, que perderse en lagrimas de cabernet si tiene sentido y que vayas donde vayas tus suelas y tu piel van a llevar mi nombre...y este beso, este beso que está en la orilla decide saltar al acto suicida de una boca que se fue…
Justo aqui, donde todo empieza y donde todo termina. Estas a centímetros, a la orilla de un beso, y nada de lo que digas de aquí en mas podrá quitarme esa imagen de la retina, solo yo se la cantidad de veces que te maldije, las ocasiones en que rogaba a la ciudad entera que te hiciera desaparecer, deseando que te esfumaras tras alguna mujer con perfume a besos robados, que te quitara ese empeño en hacerme sonreír, en hacer que todo adquiera la dimensión de la ironía, del absurdo, de la magia del no entender, de las cosas que no tienen ni tendrán jamás principio ni fin…
Hoy ya lejos, y trayéndote a mi como un recuerdo gris (pero aun perfumado) te nombro, y le grito a la ciudad que me equivoco a veces, y que nada fue en vano, que perderse en lagrimas de cabernet si tiene sentido y que vayas donde vayas tus suelas y tu piel van a llevar mi nombre...y este beso, este beso que está en la orilla decide saltar al acto suicida de una boca que se fue…
miércoles, 24 de junio de 2009
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Perdida en los subterráneos, olvidando el corazón en los ascensores, caminando a contramarcha, buscando desesperadamente a aquel que le robó los silencios. Arma y desarma los otoños, con ese olor tan a café de Buenos Aires que le dejó en la piel, con ese beso en la espalda que les quedó pendiente. Fantasea con sus manos llenas de tiempo, con la yema de sus dedos rozando su boca, desabrochando los botones de la ciudad y el último botón de su blusa azul.
Y es que el paso del tiempo nos llena la casa de recuerdos que corren por los pasillos desordenando los días y la habitación. Y es que su nombre está en todos lados y siempre sabe a nunca es tarde…
M*
Perdida en los subterráneos, olvidando el corazón en los ascensores, caminando a contramarcha, buscando desesperadamente a aquel que le robó los silencios. Arma y desarma los otoños, con ese olor tan a café de Buenos Aires que le dejó en la piel, con ese beso en la espalda que les quedó pendiente. Fantasea con sus manos llenas de tiempo, con la yema de sus dedos rozando su boca, desabrochando los botones de la ciudad y el último botón de su blusa azul.
Y es que el paso del tiempo nos llena la casa de recuerdos que corren por los pasillos desordenando los días y la habitación. Y es que su nombre está en todos lados y siempre sabe a nunca es tarde…
M*
sábado, 13 de junio de 2009
De mi.
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Bajo las sábanas nosotros, que tanto hemos pasado. Si que el tiempo es caprichoso, si que a veces es necesario despegar del suelo, de la realidad, de los mandatos de la urbe sobre nuestras pieles…jugar a ser bandidos, que corren tras las estrellas o tras alguna utopia de turno. Y que las habitaciones cambien de color si miento, y que cada día traigas una nueva canción para mi, que te espero, que miro por la ventana, que enredo entre palabras y garabatos cuando te siento lejos...
Seré hermosa cada vez que no me mires, por eso atención, no te atrevas a dejar de dibujarme en tus pupilas, prometo regar los pasillos de incertidumbre y coser de tus camisas algo de mi…
(siempre)
Bajo las sábanas nosotros, que tanto hemos pasado. Si que el tiempo es caprichoso, si que a veces es necesario despegar del suelo, de la realidad, de los mandatos de la urbe sobre nuestras pieles…jugar a ser bandidos, que corren tras las estrellas o tras alguna utopia de turno. Y que las habitaciones cambien de color si miento, y que cada día traigas una nueva canción para mi, que te espero, que miro por la ventana, que enredo entre palabras y garabatos cuando te siento lejos...
Seré hermosa cada vez que no me mires, por eso atención, no te atrevas a dejar de dibujarme en tus pupilas, prometo regar los pasillos de incertidumbre y coser de tus camisas algo de mi…
(siempre)
viernes, 22 de mayo de 2009
Last Dance
*
Estoy flotando en un recuerdo caprichoso. De vez en cuando se detiene el tiempo, comienza a sonar la música y se produce la casualidad. Salimos los dos, cada uno de su cajita, y caminamos hundidos en la extrañeza que el paso del tiempo nos concede, queremos besarnos, reconocernos la piel, hundir el reloj en un vaso de agua y bajar las persianas de donde sea. Pero somos demasiado jóvenes para esta Buenos Aires ya veterana y afligida, que con la boca mal pintada nos dice que no, que ya no tiene lugar para las incertidumbres, los errores editoriales, los perdones fingidos, los silencios ahogados, las palabras que se me atragantan y mueren en cada avenida en la que no estás...
Atando promesas de la ventana te espero despierta. Siempre hay lugar para una última canción de despedida.
Estoy flotando en un recuerdo caprichoso. De vez en cuando se detiene el tiempo, comienza a sonar la música y se produce la casualidad. Salimos los dos, cada uno de su cajita, y caminamos hundidos en la extrañeza que el paso del tiempo nos concede, queremos besarnos, reconocernos la piel, hundir el reloj en un vaso de agua y bajar las persianas de donde sea. Pero somos demasiado jóvenes para esta Buenos Aires ya veterana y afligida, que con la boca mal pintada nos dice que no, que ya no tiene lugar para las incertidumbres, los errores editoriales, los perdones fingidos, los silencios ahogados, las palabras que se me atragantan y mueren en cada avenida en la que no estás...
Atando promesas de la ventana te espero despierta. Siempre hay lugar para una última canción de despedida.
miércoles, 20 de mayo de 2009
De lápiz negro...
*
Dibujo a una mujer. Y me siento a escucharla en el borde de la hoja. Me habla de estaciones de tren, del frenesí y la locura de dos amantes. De las horas a contramarcha que le robó a los relojes. De los dedos fríos en un agosto cualquiera que se pierden en la piel de un recuerdo. De una espalda y cien vueltas al universo. Del ruido de los taxis que tapan las confesiones en una esquina, que obligan a hablarse de cerca. De ese hombre que le robó el mes de abril y todas las hojas del otoño. De tomar su mano y vivir una vida peligrosa dos veces por semana. De sobrevivir a las madrugadas del despues. De dejar de regar flores de papel y renunciar al oficio de buscar puntas de ovillos. De pensarlo en cada esquina. De soñarlo, dibujarlo, inventarlo y rearmarlo cada vez que al corazón que llevamos en el bolsillo se le da por latir...
Dibujo a una mujer. Y me siento a escucharla en el borde de la hoja. Me habla de estaciones de tren, del frenesí y la locura de dos amantes. De las horas a contramarcha que le robó a los relojes. De los dedos fríos en un agosto cualquiera que se pierden en la piel de un recuerdo. De una espalda y cien vueltas al universo. Del ruido de los taxis que tapan las confesiones en una esquina, que obligan a hablarse de cerca. De ese hombre que le robó el mes de abril y todas las hojas del otoño. De tomar su mano y vivir una vida peligrosa dos veces por semana. De sobrevivir a las madrugadas del despues. De dejar de regar flores de papel y renunciar al oficio de buscar puntas de ovillos. De pensarlo en cada esquina. De soñarlo, dibujarlo, inventarlo y rearmarlo cada vez que al corazón que llevamos en el bolsillo se le da por latir...
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